El Fondo lamenta el fallecimiento de nuestras colegas ocurrido en Guatemala

Ana Paula Hernández (derecha) y Sally O’Neill (izquierda)

9 de abril de 2019

El Fondo para los Derechos Humanos Mundiales (el Fondo) se encuentra conmocionado por las muertes de nuestras estimadas colegas, Ana Paula Hernández y Sally O’Neill. Ambas perecieron en un accidente automovilístico ocurrido en Guatemala el domingo 7 de abril. También fallecieron en dicho accidente, Ana Velásquez, representante del Consejo del Pueblo Maya (CPO) y Daniel Tuc, quien fuera conductor de confianza del Fondo durante muchos años.

Ana Paula era una ejemplar defensora de la dignidad y el valor de todas las personas y una muy querida colega y amiga. Incansable aliada de activistas a lo largo de América Latina y del mundo, Ana Paula traía un gran espíritu, creatividad y pasión a su trabajo por los derechos humanos. Además, era una persona radiantemente cálida, lo cual atraía a muchas personas a ella. Lamentamos la pérdida de una mujer tan excepcional. 

Ana Paula ejerció como Oficial de Programas para América Latina del Fondo desde enero de 2011. En ese cargo, proveía apoyo estratégico y financiamiento a un gran número de organizaciones que luchan por los derechos humanos en México, Guatemala y Honduras. También promovió una amplia iniciativa a lo largo de Mesoamérica para la defensa de los derechos sobre la tierra y los recursos y para aumentar la responsabilidad corporativa, en particular, con respecto a las industrias extractivas.

Como destacada defensora de los derechos humanos en México, Ana Paula apoyaba la reforma de las políticas antinarcóticos a favor de un marco más equilibrado, con énfasis en la prevención, el tratamiento, y los derechos humanos en lugar del control y la criminalización. Fue subdirectora del Centro por los Derechos Humanos Tlachinollan en el estado de Guerrero, ubicado en la región principalmente indígena y una de las menos favorecidas en México. Ana Paula también se desempeñó como consultora para la Fundación Angelica, Open Society Foundations, la Fundación Ford, y la Oficina para México del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Sally O’Neill ejercía como consultora del Fondo, basada en Tegucigalpa, Honduras. Después de trabajar por varias décadas para la organización irlandesa por el desarrollo Trocaire, Sally se “jubiló” para no obstante seguir su pasión por los derechos humanos incorporándose al Fondo cuando expandimos nuestro trabajo en Honduras y El Salvador. Todos en el Fondo nos dimos cuenta enseguida de cuan afortunados éramos al contar con la experiencia, conocimiento, y energía que Sally aportaba a nuestro trabajo. Fue una inspiración por su dedicación y buen humor.  Todos en el Fondo lamentamos profundamente su fallecimiento. 

Durante sus casi cuarenta años con Trócaire, Sally se enfocó en una serie de significativas crisis humanitarias en la región ocasionadas por las brutales guerras civiles en El Salvador, Guatemala y Nicaragua. Sally trajo a delegaciones de políticos y obispos irlandeses a América Central para que fueran testigo de las atrocidades y darlas a conocer dentro de la Unión Europea. Sally también investigó la masacre ocurrida en el pueblo El Mozote, en el Salvador, en 1982. Su informe acerca del brutal asesinato de civiles fue difundido en medios internacionales. Sally recibió un doctorado honorario de la Universidad de Ulster en el año 2017 así como el Premio Humanitario Hugh O’Flaherty en el 2011.

Sally y Ana Paula eran almas afines, dos seres extraordinarios de gran fuerza vital, quienes trajeron sabiduría, alegría y un espíritu infatigable a todo lo que hacían. 

Regan Ralph, presidenta del Fondo, dijo: “Ana Paula y Sally fueron unas colegas heroicas y muy queridas. Ambas fueron mujeres extraordinarias y fuentes de sabiduría y de risa.  Sus contribuciones a los derechos humanos son inestimables. Todos estamos conmocionados por la devastadora pérdida de nuestras colegas y queridas amigas.”

El Fondo le extiende su más sentido pésame a los familiares y amigos de Ana Paula y Sally, así como a los de Daniel Tuc y Ana Velásquez.